RECUPERA TU PODER

La filosofía de las 4 Vías

Es un sendero iniciático de empoderamiento personal. Se lleva a cabo a través de la transformación progresiva de nuestros centros, es decir, pensamientos, emociones y acciones. Una obra para el desarrollo de la voluntad, de nuestras capacidades y de la impecabilidad.

Este conocimiento ofrece la posibilidad de volver a recordar aquello que ya existe, que ya es. La opacidad del velo no permite conocer, pero sí intuir, de qué somos resultado, esto será suficiente para dar el primer paso sin necesidad de ver el sendero entero.

El individuo llega al mundo y es recreado en un entorno social, político y familiar concreto, y responderá a unos códigos y estímulos concretos, de los cuales se nutrirá. A priori serán necesarios para su supervivencia. Más adelante y también para su supervivencia, deberá resolver deshacerse de ellos.

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Las Vías del Conocimiento

En la Búsqueda de uno mismo se trabaja con la totalidad de los cuerpos o centros. Es el inicio del descubrimiento y  la comprensión sobre uno mismo. Entenderemos el entorno como algo no ajeno a nosotros, algo de lo que no tenemos que defendernos. Integrar la sombra después del proceso de asumir las heridas como fuente también de conocimiento, dejar de drenar energía a partir de emociones que toman el control de la máquina  y aprender nuevos conceptos y prácticas que nos facilitarán el desarrollo e integración de los diferentes fragmentos de nuestro Ser, será la meta para la realización de la Obra.

EL HÉROE ERES TÚ, CUANDO ASÍ LO DECIDAS…  

LA FORMACIÓN SE DIVIDE EN LOS SIGUIENTES 4 CICLOS

El Cruce del Umbral 

EL CRUCE DEL UMBRAL: Es la primera de las 4 vías 

Es un sendero inciático de empoderamiento personal. Se lleva a cabo a través de la transformación progresiva de nuestros centros, es decir, pensamientos, emociones y acciones. Es una obra para desarrollo de la voluntad, de nuestras capacidades y de la impecabilidad. 

Diferentes arquetipos procedentes del reino animal nos ofrecen la simbología de la regeneración de los ciclos naturales,  el reno, el ciervo o la serpiente.


La serpiente es uno de los animales de poder de la medicina Andina, y arquetipo fundamental de la mayoría de las culturas del planeta. La transmutación obrada en el alma humana, y presente en el ciclo vida-muerte-reencarnación queda patente con  la muda periódica de la piel de este reptil. 


Estos arquetipos universales servirán de referente para quien inicie el viaje hacia sus profundidades, donde las heridas se reconocen ya sin trampas.

El Camino de las Pruebas

Tras unos meses de transformación, cambios internos y externos, renuncias y reconquistas, sacando al “DRAGÓN” por la boca, el trabajo de campo y las recapitulaciones, entre otras,  hemos empezado a recuperar nuestra energía drenada durante años.

Dejamos de huir del pinche tirano, es más, nos buscamos  nuestro propio tiranito para la continuidad  del trabajo interno, observamos las señales que el  miedo  nos ofrece, entendiéndolo ya junto con la muerte, cómo los grandes aliados.

Se emprende ahora el viaje hacia abajo, descenso a los infiernos, se trata de salir al encuentro de la propia sombra a través del camino de las pruebas.

Realidades Alternas

Al echar la vista atrás, compruebas la propia evolución en ti, tomas consciencia de cómo las viejas heridas empezaron a cicatrizar, el Cruce del Umbral fue el salto al vacío para que eso sucediera. 

Más tarde llegó la recuperación del poder personal que se hizo evidente, precisamente, al perder la importancia personal. El ego ese gran sirviente, supiste postrarlo a tus pies.

Tras danzar con la muerte y recoger los pedazos de ego,  después de reconocer la sombra en ti para poder continuar el camino, te encuentras en el punto de afrontar la tercera etapa de este sendero.

Un nuevo umbral te espera ahora, una nueva muerte te acompañará. Aprender a morir es aprender a vivir. Los conocimientos para vivir, serán aplicados para el aprendizaje de morir.

Principio-Final-Principio

El Renacimiento,  es el final de un ciclo y principio de otro. Es el Pachacuti particular de cada individuo.

Principio-Final-Principio,  es volver al principio sin volver al principio. Si se completaron las etapas, si el “TRABAJO” interior se realizó con gradualidad, es el momento de iniciar una vez más en la eterna realidad humana el “Eterno Retorno”.  

El arquetipo del águila nos mostró la visión. Llegamos preparados para ascender una octava, pero que nadie se lleve a engaño, ascender una octava no es sino iniciar una Senda, si cabe, más dura que la anterior. Empezará  una nueva Vía de acceso.

El camino se inicia en: EL CRUCE DEL UMBRAL

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